jueves, 14 de enero de 2010

iTunes ver. 9.0.2.25

En un principio iba a analizar Windows 7. Pero hace unos dias comencé a usar iTunes para gestionar mi iPod. Y la verdad, creo que le puedo sacar mas chicha al programa de Apple.

Como intruducción comenzaré por indicar las 3 funciones básicas que trata de cubrir iTunes:

-Reproductor audiovisual
-Buscador para compra de música a traves de la Store de Apple
-Punto de sincronización para los iGadgets

La opción de compra no la he analizado porque no iba a realizar un desembolso a traves de iTunes, pero las otras dos si han sido revisadas, centrándome sobretodo en la sincronización con los reproductores, porque de las 3 funciones es claramente la principal y la razón de ser de la subsistencia de iTunes.

Para empezar, usar iTunes, sea como reproductor o como sincronizador de archivos con los aparatos de música, implica un primer paso: crear una biblioteca multimedia. Esto consiste en darle la ruta al programa de nuestra música, videos, etc. A esta biblioteca también se le pueden añadir elementos descargados desde el iTunes Store (películas, canciones, podcast, etc), pero no es el caso que nos ocupa.

La verdad es que, si no has usado iTunes en tu vida y nadie te ha explicado nada sobre él (mi caso por suerte solo era el primero; sino todavía estaría mirando tutoriales sobre como usarlo), es muy desconcertante. No hay un sitio para cargar archivos diréctamente. Tras varias pruebas ves que arrastrando los contenidos sobre el area de trabajo se añaden a la lista de la Biblioteca (siempre y cuando tengás abierta la lista de la misma; sino se incluirán sin darte cuenta generando
un problema de realimentación). Entonces es cuando comienzas a ver como funcionan las cosas. Esto es sin duda es un fallo de coherencia en la aplicación, ya que es bastante distinta a la mayoría de las que se ven habitualmente.

Yo me ahorré todo esta parafernalia porque previamente me habian comentado algunos detalles del uso del programa, pero se con certeza que de no ser así, habría tenido que deambular por el programa un rato.

Además hay un problema con la creación de la Biblioteca. Si paras el proceso de indexación a la mitad y luego lo comienzas de nuevo, iTunes deja intactos las entradas que dieron tiempo a añadirse y no las sobreescribe consigo mismas al crear la lista de nuevo, con lo que se generan duplicados de los archivos. Al menos se puede solucionar con una opción que hay en el menu "Archivo" llamada "Mostrar duplicado". Pero podría ahorrarte el trabajo de tener que editar la lista simplemente analizando que es la misma ruta para los dos archivos, mismo formato, fecha, etc y avisandonte de que puede haber un duplicado o que lo sobreescriba; como en prácticamente cualquier programa y S.O. Además, si los archivos se añaden desde una unidad extraible (en mi caso lo tengo todo en un disco duro externo), puede ocurrir que la letra de la misma varíe dependiendo de los dispositivos conectados. Si esto ocurre, iTunes no encontrará ningún elemento de la Biblioteca y solo nos da la posibilidad de señalarle la ubicación nueva de los archivos uno a uno. Todo esto se trata de una
ausencia total de reversibilidad.

Supongamos que hemos añadido a la lista de Biblioteca TODO lo que queremos Reproducir/Sincronizar sin problemas (esto puede llevar horas, sobretodo si hacemos uso de la opción de copiar en la carpeta iTunes para no trabajar con los archivos originales; tiempo y espacio en disco).

La manera de navegar por las listas tienen 3 modos: una lista normal, un conglomerado de vistas previas a traves de discos y el sistema de navegación 3d por albumes CoverFlow. En general las tres cumplen mucho y son muy útiles. Pero echo en falta información como el año del disco o el número de pista. Ya que te molestas en indexar todo tu contenido multimedia, que sea para tener una clasificación realmente potente.

Como reproductor de música he de reconocer que su calidad de sonido es excelente; como reproductor de video es aceptable.

Pero ahora viene lo que realmente me interesa de este programa: sincronizar y gestionar un iGadget (en este caso las pruebas se han hecho con un iPod Mini; un clásico de la tecnología). Voy a tratar de explicar un conglomerado de fallos de diseño que hacen que sincronizar un iPod o similar, sea complejo y limitado.

Al conectar nuestro reproductor, nos aparece en la barra izquerda el título DISPOSITIVO. Al picar sobre este, nos aparece la siguiente pantalla (variará un poco según el reproductor que usemos):


En ella nos encontramos datos técnicos del reproductor como su capacidad, número de serie, el nombre que tiene (se puede personalizar), si usa formato Windows o Mac o la versión del Firmware del dispositivo. Además, podemos actualizar el dispositivo o hacer una restauración mediante la última versión del software (vía internet), aunque eso si, perdiendo todos los datos del almacenados. Y abajo, tenemos una sección llamada "Opciones". Esta parte es clave para meter la pata al usar un reproductor a traves de iTunes. Las opciones son:


Como vemos, por defecto está marcado "Abrir iTunes al conectar este iPod" , "Sincronizar el iPod con las canciones seleccionadas" y "Habilitar el uso como disco duro". Aparentemente son las opciones que uno querría tener marcadas: arranque automático de la aplicación que usamos con nuestro iGadget, que nos añada las canciones que seleccionemos y poder usar el aparato como Disco duro extraible. ¿Pues sabeis que? Justo la que no está marcada es la buena; las demás son un error fatál.

Habilitar el dispositivo como disco duro ya viene por defecto con la opción "Gestionar la música manualmente". Arrancar iTunes automáticamente cuando conectamos un reproductor implica un shock para del sistema, porque es un programa pesado, lento y mal optimizado, generando una
pérdida temporal del control del usuario. Pero sin duda, la palma se la lleva "Sincronizar el iPod con las canciones seleccionadas", porque nos impide hacer nuestra tarea: añadir SOLO la música que queremos a nuestro aparato.

Resulta que cuando tienes marcada esta opción, iTunes se dedica sistemáticamente a añadir TODA la Biblioteca al repreductor; le da igual que no quepa, él lo intenta. Y no te deja elegir, mete lo que le da la gana. Con lo que tu ajeno a todo a esto, cuando expulsas el dispositivo y sales a la calle con él para disfrutar de tu música, te encuentras con sorpresitas; un gran ejemplo de
pérdida de control del usuario sobre un software. Puedes intentar subsanarlo yendo a la pestaña MÚSICA del la pantalla principal del aparato. En ella se nos permite crear una lista de reproducción de la Biblioteca para luego añadirla al iGadget; pero es un engorro. Te obliga a hacerlo solo por artistas y generos, no pudiendo elegir canciones concretas.

Bueno, todo esto lo descubri a base de ensayo y error (esta parte no me la contaron y se notó cuando use el programa), con la pérdida de tiempo que conlleva sincronizar un iPod por su
poca reversibilidad. Cuando quité la dichosa opción de la sincronización y dejé solo la de "Gestionar la música manualmente" me percaté de que tenía mas control sobre todo el proceso, así que decidí dejarla puesta y probar suerte a ver si así podía elegir que quería escuchar. Pero ahora llega otra odisea: añadir música manualmente con iTunes.

La secuencia lógica que uno elucubra en este punto es Biblioteca->Seleccionar archivos->Botón derecho->Enviar al reproductor...ERROR. No hay opción para enviar desde la Biblioteca al dispositivo, siendo esto un
fallo de coherencia. Lo peor de todo es que tenemos un puñado de opciones con los ficheros (puntuarlo, reconvertirlas a los formatos standard del programa, añadirlas a listas de reproducción nuevas,etc), pero la mas obvia no está. Sin embargo, si seleccionamos los ficheros y los soltamos sobre la pestaña del aparato PARECE FUNCIONAR; digo parece porque dudas. No ves lo que has añadido por ninguna parte; no aparece la lista de las canciones volcadas, dejando al usuario sin la realimentación que espera. ¿Que es lo que está fallando?

La explicación está en la barra lateral, para ser mas exactos en la pestaña y opciones del dispositivo. Para entender el problema voy a hacer un breve resumen del funcionamiento de las listas desplegables de esta parte del programa:

-Cuando picas sobre un elemento que no sea un título de una pestaña, en el area de trabajo de iTunes vemos su contenido.
-Cuando haces doble clic sobre un título, este despliega un
menu expandible con su contenido
-Cuando haces doble clic sobre algo que no es el título de una pestaña, nos da la opción de cambiar el nombre del archivo (como ejemplo tenemos las listas de reproducción).


Esto se le aplica también a DISPOSITIVO->iPod. Pero el problema, es que dentro del reproductor HAY UNA CATEGORÍA MAS. ¿Y como podemos acceder si cuando picamos una vez nos sale la pantalla de configuración del dispositivo y si picamos dos veces cambiamos el nombre? ¿Con boton derecho? Frío, frío. El secreto está en los triangulitos.

Si nos fijamos, a la izquierda de los títulos de las pestañas hay unos triangulitos. Cuando están cerradas, apuntan hacía abajo, pero cuando desplegamos las opciones, giran hacía el título. ¿Y sabeis que? El nombre de nuestro aparato tiene un triangulito mirando hacía abajo. Cuando picamos sobre el, nos aparece una opción mas (sin triangulito) llamada "Música". Y si, POR FIN lo hemos encontrado. Ahora solo será cuestión de seleccionar en la Biblioteca e ir arrastrando a la lista del reproductor. Todo este conjunto de contradicciones de la barra lateral son una
trasgreción directa de la coherencia del propio programa y sobretodo de la integridad estética.


Tengo un amigo que se compró hace casi dos años un iPod Classic de 80Gb para tener toda su música encima mediante un reproductor versátil. Pues lleva un año y once meses sin modificar la música del iPod, porque jamás ha aprendido a hacer todo este "sencillo" proceso. Se rindió y volcó TODO sincronizando una tarde entera y no cambiándolo nunca mas. Cuando le dige que se podía añadir, borrar y editar la música del iPod estuvo a punto de acusarme de brujería.

Por último, voy a criticar la realización de listas de reproducción y backups de los indexados, que también tiene una peculiaridad; eso si, en este apartado casi todo son ventajas.

Todas las opciones de gestión de listas y Biblioteca se encuentran en la opción de la barra de menu "Archivo". Por defecto, podemos crear listas de reproducción para almacenarlas en la sección habilitada para ellas. También podemos crear listas dentro del dispositivo para tener las canciones añadidas de forma separada o simplemente por comodidad y clasificación a la hora de la reproducción. Las listas se pueden realizar en blanco e ir agregando de la Biblioteca, o crear directamente a partir de una selección de esta. Además, podemos hacer exportaciones e importaciones de indexaciones de la Biblioteca y de listas de reproducción; eso me parecio una gran idea para evitar tener que estar currandote otra vez la creación de las mismas.

De hecho, cuando aprendí como funcionaba todo el proceso de añadir canciones y las opciones de las listas de reproducción, decidí crear una lista con la selección de la Biblioteca que quería añadir al iPod. Borré el contenido del reproductor, arrastré la lista que había creado hacia la lista "Música" del mismo y ¡e vualá!, funcionó. Eso me pareció cómodo y consecuente; ya que cuesta tanto añádir música, permitamos gestionarlo todo con listas de reproduccón para agilizar el proceso. Pero no es oro todo lo que reluce.

Intenté el proceso inverso, es decir, hacer una lista a partir de las canciones añadidas al iPod; algo útil si no tienes una lista creada previamente con las canciones que has añadido. Es imposible. Ni arrastrando, ni creando una lista nueva y tratando de exportarla. No hay ninguna opción y no entiendo porque, siendo esto un
fallo de coherencia sobre la política de gestión de las playlists de la propia aplicación. Al igual que con las canciones, las listas solo pueden entrar... PERO NO SALIR.

En resumen, iTunes es un engorro de programa. La razón principal de todos estos problemas residen en el punto de origén del mismo; se trata claramente de
un diseño centrado en el sistema y no en el usuario. Todo el esfuerzo recae sobre quién utilice iTunes, teniendo que aprender un conglomerado de maneras nuevas de usar una aplicación, que además le restringe opciones básicas. No digo que el programa no tenga virtudes, pero pesán mucho mas los problemas. Y sinceramente, creo que si no fuese por la extensión de los iGadgets, nadie lo usaría fuera de su plataforma nativa (y aun así, muchos usarios de Mac lo eluden).

No hay comentarios:

Publicar un comentario